Ripple y XRP: lo que no quieren que sepas
SWIFT, Santander y la realidad de los 'Tokenomics': por qué una buena tecnología no siempre es una buena inversión para tu cartera.
He enviado miles de mensajes SWIFT y sé cómo funcionan los bancos. Te explico por qué las instituciones quieren la tecnología de Ripple, pero rechazan su moneda.
Así que hoy:
vamos a entender qué es Ripple.
Antes de hablar de promesas, revoluciones financieras, hay que saber dos cosas básicas que sorprendentemente mucha gente ignora:
¿Qué es un mensaje SWIFT?
¿Qué es Ripple?
Ripple y XRP son dos cosas distintas.Y confundirlas es el origen de casi toda la propaganda alrededor del proyecto.
¿Qué es la mensajería SWIFT?
SWIFT no es un banco, no mueve dinero y no “liquida” nada.
SWIFT es, literalmente, el WhatsApp ultraseguro de los bancos.
Los mensajes SWIFT son mensajes que los bancos se envían entre ellos.
Su función es una sola:
Transmitir mensajes financieros
estandarizados
entre instituciones
que confían entre sí.
Nada más.
¿Cómo funciona un pago internacional?
Ejemplo simple:
Cliente del Banco Santander envía dinero a Japón.
Santander no manda dinero directamente
Envía un mensaje SWIFT diciendo:
“Carga esta cantidad usando mis fondos en el banco corresponsal X”
El banco corresponsal ajusta saldos
Otro mensaje confirma el movimiento
Todo queda registrado, auditado y trazable
Yo he mandado, leído y trabajado con mensajes SWIFT.
Es un sistema de los años 70. Es lento y feo.
Aburrido, también. Son bloques de texto difíciles de entender.
Pero es extremadamente fiable.
¿Quién está detrás de SWIFT? (El Club de los Banqueros)
Entender el "Quién" y el "Por qué" del dinero suele ser más revelador que entender la tecnología.
A diferencia de Ripple, SWIFT no tiene un "dueño" en el sentido tradicional (no hay un Elon Musk o un Jeff Bezos de SWIFT).
Estructura: Es una Cooperativa propiedad de sus miembros.
Los dueños: Son los propios bancos. Más de 11.000 instituciones (incluyendo el Santander, BBVA, JP Morgan, etc.) son los “accionistas”.
Quién manda: Está supervisada por los Bancos Centrales del G-10 (Bélgica, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Países Bajos, Suecia, Suiza, Reino Unido y EE.UU.). Esto es clave: es parte del sistema geopolítico oficial.
IMPORTANTE: Aunque sobre el papel SWIFT es una "cooperativa neutral con sede en Bélgica", la realidad es que Estados Unidos tiene el botón de apagado.
¿Cómo gana dinero SWIFT? (Pagar la luz y poco más)
SWIFT no está diseñado para hacer “ricos” a sus accionistas mediante dividendos explosivos. Su objetivo es no fallar nunca.
Modelo de Ingresos: Cobran por mensaje.
Cada vez que enviabas un mensaje SWIFT desde el Santander, SWIFT cobraba una tarifa minúscula (centimos de euro) por el tráfico de ese mensaje.
También cobran cuotas de entrada y por el software de conexión.
¿Es necesario que ganen dinero? Sí, para cubrir sus costes operativos gigantescos (servidores, ciberseguridad militar, I+D), pero no tienen presión por disparar el precio de una acción o de un token.
Y aquí es donde entra Ripple.
¿Qué es Ripple?
1️⃣ Ripple Labs es una empresa
Ripple Labs es una empresa PRIVADA estadounidense, con directivos, inversores, oficinas, abogados y un objetivo muy concreto:
👉 vender tecnología financiera a bancos y grandes instituciones.
No es un protocolo comunitario.
No es un experimento cypherpunk.
No es Bitcoin.
Es una fintech corporativa que juega dentro del sistema financiero, no contra él.
Pero ojo, he dicho PRIVADA.
No cotiza en bolsa,
no puedes comprar sus acciones,
no puedes participar de sus beneficios.
2️⃣ ¿Ripple también es una moneda? (XRP)
Aquí empieza el lío.
La moneda se llama XRP, y es un token creado de forma previa, en grandes cantidades, del que la propia empresa Ripple ha controlado históricamente una parte significativa.
XRP no es Ripple, aunque el marketing se empeñe en que lo parezca.
Ripple (empresa) puede existir sin XRP.
XRP (token) depende completamente de que Ripple consiga acuerdos, adopción y relevancia.
Entonces… ¿qué quieren hacer exactamente?
El mensaje simplificado que suele circular es este:
“Ripple quiere sustituir a SWIFT”
Eso suena genial.
La versión correcta sería:
Ripple quiere ofrecer a bancos una alternativa PARCIAL al sistema de pagos internacionales actual.
Esa alternativa es XRP.
¿Seguro?
Aquí es donde vienen los problemas.
Ripple y XRP: El laberinto de espejos
Una vez entendido que SWIFT es la cooperativa de los bancos, hay que diseccionar a su retador. Aquí es donde muchos inversores se pierden, porque Ripple (la empresa) juega muy bien al despiste con XRP (la moneda).
Estos son los 4 puntos en los que Ripple y los influencers juegan con el desconocimiento del inversor retail:
1. Distinguiendo al Vendedor de la Mercancía
Lo primero que debemos aclarar es la diferencia fundamental:
El Vendedor: Ripple Labs, su objetivo, como el de cualquier empresa, es ganar dinero.
La Mercancía, Ripple Labs vende DOS cosas:
el software que sustituye a SWIFT y
XRP, el token.
El problema: Ripple vende software a los bancos. Pero también quiere vender XRP a los inversores. ¿Es necesaria la moneda?
2. La Centralización
Si Bitcoin es el oro digital porque nadie lo controla y hay que “minarlo” con esfuerzo, XRP es todo lo contrario.
No hubo minería: Los 100.000 millones de tokens XRP se crearon instantáneamente en el bloque génesis. De la nada.
La “Ballena” Suprema: Los fundadores se quedaron con una parte (20.000 millones) y la empresa Ripple Labs se quedó con la gran mayoría (80.000 millones) al inicio.
La situación actual: Aunque han pasado años, Ripple Labs sigue controlando una cantidad masiva de la oferta total, guardada en cuentas de depósito (Escrows).
3. El Modelo de Negocio: ¿Financiación a costa del inversor?
Dado que Ripple Labs tiene miles de millones de XRP en reserva:
Venta Programada: Ripple libera y vende millones de dólares en XRP al mercado periódicamente (OTC o en exchanges).
El destino del dinero: Ese dinero financia el desarrollo del software, los sueldos de los ejecutivos, el marketing y las costas legales.
Los inversores minoristas que compran XRP esperando que suba, están, en la práctica, actuando como capital riesgo no reconocido. Pero, ¿qué reciben a cambio?.
4. La Barrera de la Adopción: ¿Por qué cambiar lo que ya es tuyo?
¿Por qué el Santander o JP Morgan abandonarían SWIFT para abrazar XRP?
SWIFT es suyo: Como dijimos, los bancos son dueños de SWIFT.
Ripple es de terceros: Si adoptan XRP como estándar mundial, le están entregando el control de la liquidación global a una empresa privada americana (Ripple Labs) y a sus tenedores de tokens.
Riesgo de Volatilidad: SWIFT cobra una tarifa fija (ej. 5€). XRP cambia de precio cada segundo. Si un banco acepta usar XRP para mover 100 millones de euros, y en los 3 segundos que dura la operación el precio de XRP cae un 1%, el banco pierde 1 millón de euros. ¿Quién cubre ese riesgo?
Teniendo esto claro, vamos a intentar salir de este laberinto separando lo bueno de lo malo:
🟢 Las Green Flags
Son tres:
1. La única con “Papeles” (Claridad Regulatoria)
Este es, irónicamente, su mayor activo hoy en día.
El punto: Mientras la SEC (Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU.) está amenazando a Solana, Cardano, Polygon y casi todo el mercado con demandas, Ripple ya ha pasado por el infierno y ha sobrevivido.
La ventaja: Tienen una sentencia judicial que dice explícitamente que XRP no es un valor (security) cuando se vende en mercados a minoristas.
Por qué es positivo: Es la única criptomoneda (junto a Bitcoin) que tiene un estatus legal medio claro en EE.UU. Eso da una seguridad jurídica que los inversores institucionales valoran mucho.
2. La tecnología funciona (y vuela)
Aunque critiquemos la tokenomics, la tecnología subyacente (XRPL) es una roca.
Velocidad y Coste: Mover XRP es casi gratis (fracciones de céntimo) y tarda 3-4 segundos. Comparado con Bitcoin (10-60 min) o Ethereum (caro y a veces lento), la experiencia de usuario es impecable.
Resiliencia: El Ledger de XRP lleva funcionando desde 2012 sin interrupciones graves. Es un software muy probado. No es “vaporware” (humo), es un producto terminado.
3. La jugada de las CBDC (Monedas de Bancos Centrales)
Ripple ha sido muy listo pivotando. Saben que quizás no sustituyan a SWIFT, pero quieren ser la infraestructura donde los gobiernos construyan su propio dinero digital.
El punto: Están trabajando con gobiernos (como Palaos, Bután, Georgia) para ayudarles a crear sus CBDCs usando una versión privada del XRP Ledger.
Por qué es positivo: Si logran convertirse en el “Microsoft Office” de las monedas digitales de los bancos centrales, la empresa (y quizás el ecosistema) ganará mucha relevancia y legitimidad institucional.
🚩🚩 Las Red Flags
Son tres:
1. 🚩 Puedes usar Ripple sin usar XRP
El caso estrella:
Banco Santander (El cliente inteligente).
Este es el ejemplo más dañino para la narrativa de “XRP se comerá el mundo”.
Qué usan: El Santander usa el software de mensajería de Ripple (antes llamado xCurrent) para su app One Pay FX. Esto les permite que las transferencias internacionales sean transparentes y rápidas.
Qué NO usan: Se negaron explícitamente a usar el token XRP.
La razón oficial: Cedric Menager (CEO de One Pay FX) dijo en su momento que XRP no tenía suficiente liquidez en ciertos mercados para cubrir las necesidades del banco y que preferían no asumir ese riesgo.
Traducción: “Tu software de mensajería es genial, pero tu moneda es un juguete especulativo que no necesitamos”.
No es solo el Santander. La lista de “clientes de Ripple” que a menudo se vende a los inversores de XRP como “adopción masiva” en realidad son solo usuarios del software, no de la moneda:
American Express: Usa la red para conectar con el Santander en UK. No toca XRP.
Standard Chartered: Inversor temprano y usuario del software. No toca XRP.
PNC Bank (EE.UU.): Usa la tecnología para pagos transfronterizos. No toca XRP.
Cuando leas 'Banco X se asocia con Ripple', hazte una pregunta:
¿Van a usar la moneda o solo el chat?
El 90% de las veces, es solo el chat.
Los bancos quieren la tecnología blockchain para ser más eficientes, pero no tienen ningún interés en enriquecer a los tenedores de XRP ni en exponer sus balances a la volatilidad de una criptomoneda.
2. La Geopolítica y la Censura
SWIFT tiene sede en Bruselas y se rige por leyes europeas. Técnicamente, obedece a la Unión Europea, no a EE.UU. PERO... como el Dólar es la moneda de reserva mundial, EE.UU. tiene la capacidad de sancionar a cualquier entidad que toque dólares.
El mecanismo: Si SWIFT no obedece a EE.UU., EE.UU. puede sancionar a los bancos que forman SWIFT o cortarles el acceso al sistema de compensación del dólar (CHIPS). Es decir: “O haces lo que digo, o te quedas fuera del sistema financiero global”.
En 2012 y 2018, presionaron para desconectar a los bancos de Irán.
En 2022, tras la invasión de Ucrania, EE.UU. y la UE coordinaron la expulsión de los principales bancos rusos de SWIFT.
¿Qué nos enseña esto? Que SWIFT no es incensurable. Es un arma política. Si te portas mal (según el criterio de Occidente), te apagan la luz.
Los defensores de las criptomonedas dicen: “Necesitamos Bitcoin porque es incensurable. Nadie puede evitar que mandes dinero a Rusia o a donde quieras”.
El problema de Ripple: Si los bancos usan Ripple (una empresa con sede en San Francisco, EE.UU.), están todavía más controlados que con SWIFT.
SWIFT al menos tiene que poner de acuerdo a varios países de Europa.
Ripple Labs tiene que obedecer una orden directa de un juez de Nueva York o de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) mañana mismo.
Si el argumento para usar Ripple es "evitar la hegemonía política de SWIFT", es un argumento fallido. Cambias una cooperativa europea influenciada por EE.UU. por una empresa privada 100% estadounidense.
Ripple es menos neutral que SWIFT.
3. 🚩La dilución del inversor
La gente mira el precio (ej. $2.50) y no mira la cantidad de monedas que hay detrás. Es el error número uno del inversor novato.
La subasta de cromos raros:
Imagina que vas a una subasta de cromos de Pokemon. Te dicen que el cromo de “XRP-Man” es muy valioso porque es escaso. Tú pagas 1.000€ por uno, pensando que solo hay 100 en el mundo.
Pero lo que no te han contado es que el dueño de la imprenta (Ripple Labs) tiene 50.000 cromos idénticos guardados en el almacén. Y no solo eso: cada mes, saca 1.000 cromos nuevos del almacén y los vende en la puerta de la subasta para pagarse el alquiler y la luz.
¿Qué le pasa al valor de tu cromo? Por pura ley de oferta y demanda, cada vez que el dueño “inunda” el mercado con cromos nuevos, el tuyo vale menos (o le cuesta mucho más subir de precio), porque ya no es tan escaso como creías.
Eso es la dilución.
El Mecanismo: El Grifo del Día 1
Ahora, vamos al dato técnico. Ripple tiene un mecanismo programado llamado Escrow (Depósito en Garantía).
El día 1 de cada mes, el sistema desbloquea automáticamente 1.000 millones de XRP.
Ripple Labs decide qué hacer con ellos. Normalmente, venden una parte (digamos, 200 o 300 millones) para financiar sus operaciones y “devuelven” el resto al candado para el futuro.
El efecto: Cada mes, hay millones de dólares en presión de venta nueva. Para que el precio de XRP simplemente se mantenga (ni siquiera que suba), los inversores tienen que comprar toda esa cantidad que Ripple está vendiendo. Es como intentar llenar una piscina que tiene un agujero en el fondo.
Las ventas OTC para que “no afecte al precio”
Ripple suele defenderse diciendo que sus ventas son ‘Over-The-Counter’ (fuera del mercado) para no afectar al precio. No te dejes engañar.
En una venta OTC, Ripple puede vender con descuento. Si el precio de mercado es $0.50, Ripple podría vendérselo a un socio a $0.45 como incentivo.
Ese “descuento” es presión de venta garantizada, porque el socio venderá en cuanto pueda para ganar la diferencia.
Eso no sale en el gráfico hasta que es tarde.
La venta OTC solo retarda el impacto, no lo elimina. Al final, la oferta circulante aumenta y, por la ley de oferta y demanda, si la demanda no crece al mismo ritmo frenético que la impresión de billetes de Ripple, el precio tiende a estancarse.
La comparación: Solana (SOL)
Es cierto que hay otras criptomonedas que también diluyen a los inversores es algo bastante habitual. No ocurre solamente con criptomonedas. También ocurre en bolsa con muchas empresas que emiten nuevas acciones continuamente para financiarse.
Ejemplo: Solana también tiene inflación. Los validadores y los inversores iniciales (Venture Capital) reciben monedas que luego venden. A eso se le llama "Vesting" o desbloqueos.
Eso también diluye al pequeño inversor.
La diferencia clave:
En Solana, las nuevas monedas se crean (inflación) para pagar la seguridad de la red (staking) o se liberan de inversores diversos. Es un ecosistema algo más distribuido.
En Ripple (XRP), las monedas ya existen (pre-minado) y la inmensa mayoría de ese “tesoro bloqueado” pertenece a una sola empresa (Ripple Labs).
Conclusión: En Solana la inflación paga a los validadores (la comunidad técnica). En XRP, la venta de la reserva paga a la empresa Ripple Labs (oficinas, abogados, marketing).
Conclusión: El Mercado puede ser irracional (y yo prefiero dormir tranquilo)
Invertir en XRP es luchar contra una corriente constante. Mientras tú compras esperando que suba, la empresa que creó la moneda está vendiendo millones de unidades cada mes para financiarse.
¿Puede subir el precio?
Sí, si la euforia de compra supera a la presión de venta de la empresa. Pero debes saber que estás jugando en un tablero donde la casa tiene fichas infinitas y las va soltando poco a poco.
No sustituyen a SWIFT (solo el chat).
Los bancos no usan la moneda (riesgo).
La empresa usa la moneda como cajero automático (dilución).
Para cerrar este análisis, quiero ser honesto: Que no me guste XRP no significa que su precio no vaya a subir.
El mercado de las criptomonedas es, en gran parte, un mercado de atención y narrativa.
Ripple tiene una de las comunidades más fuertes del mundo (la “XRP Army”) y un equipo de marketing capaz de vender hielo en el desierto. Si mañana anuncian una victoria legal total contra la SEC o una alianza (aunque sea superficial) con un banco central, el precio podría dispararse.
¿Por qué no me pongo “corto” entonces?
Si creo que la tesis fundamental es débil, ¿por qué no apuesto a que baje? Porque ponerse corto en un activo tan volátil es un suicidio financiero.
El gráfico técnico de XRP no es horrible; muestra zonas de acumulación que los traders técnicos adoran.
En el mundo cripto, una vela verde de un 50% en un día puede liquidar cualquier posición corta antes de que el mercado se dé cuenta de la realidad fundamental.
El gráfico de largo plazo, con velas mensuales, tiene un aspecto sano. El precio se encuentra en zona de acumulación mientras aguanten los mínimos recientes, en torno a $1.80, no está todo perdido.
Como decía Keynes:
“El mercado puede permanecer irracional más tiempo del que tú puedes permanecer solvente”.
El Factor Convicción: La prueba de la almohada
Aquí es donde trazo mi línea personal. Como inversor, no busco solo “cosas que suban”. Busco activos en los que pueda mantener mi convicción cuando todo se derrumba.
Si Bitcoin cae un 30%, duermo tranquilo porque entiendo su propuesta de valor (escasez descentralizada) y sé que nadie puede diluirme.
Si compro XRP y cae un 30%, mi mente empezará a torturarme: “¿Y si Ripple Labs está vendiendo masivamente ahora mismo? ¿Y si los bancos deciden usar otra cosa? ¿Y si la SEC vuelve a atacar?”.
Mi veredicto final: Ripple es una empresa tecnológica fascinante que ha creado un software bancario muy eficiente. Pero como inversión, XRP no supera mi filtro de convicción.
Hay demasiada dilución,
demasiada centralización y
demasiada dependencia de que una empresa privada (Ripple Labs) haga bien su trabajo.
Yo busco valor, no solo precio.
Si Ripple Labs es el casino y XRP son las fichas, yo prefiero ser dueño del casino, no coleccionar fichas.
Gracias por leer. Si te ha sido útil, compártelo o respóndeme con dudas/sugerencias.
Disclaimer: Todo el contenido tiene fines educativos y refleja mi análisis personal del mercado. No constituye asesoramiento financiero ni recomendación de inversión.









